¿Es posible desarrollar modelos de educación superior caracterizados por la excelencia académica y la solidaridad que integren enseñanza, investigación y compromiso social y contribuyan a construir y cuidar nuestra casa común?

El I Simposio Global UNISERVITATE (PORTICUS-CLAYSS) reunió autoridades universitarias, docentes, estudiantes e investigadores de instituciones de educación superior (IES) de todo el mundo en torno a esta pregunta. A partir de la presentación de variadas experiencias de aprendizaje-servicio solidario (AYSS) a nivel global, la respuesta fue contundente: es posible y necesario construir modelos integrales de Educación Superior, enraizados en la sociedad, comprometidos con la producción de conocimiento para el bien común. En otras palabras se expresó, una y otra vez, la necesidad de hacer realidad un nuevo pacto educativo, que se fundamente en una alianza que reconozca el valor del otro y lo otro y fortalezca  la cultura del encuentro solidario; cuestiones centrales en un mundo poliédrico, multicultural e interreligioso.

El Simposio, que contribuyó a conformar una comunidad global de instituciones y actores de AYSSfue una instancia de construcción de conocimiento y socialización de aprendizajes. Ofreció un espacio para compartir fraternalmente investigaciones, proyectos y procesos de institucionalización del AYSS en la Educación Superior. Inspiró reflexiones sobre la identidad y misión de la educación superior (ES) y el sueño de ser hermanos todos; en este texto comparto algunas de ellas.

¿Por qué una educación superior comprometida y solidaria hoy? 

Las IES del mundo se debaten entre ser “instituciones para sí” o “instituciones solidarias”. Cada una de estas perspectivas comporta un paradigma: un modo de ser, hacer y estar en la sociedad; estilos de docencia, investigación y compromiso social; políticas y culturas institucionales específicas. El siglo XXI nos desafía a desarrollar una educación integral, a lograr aprendizajes profundos que promuevan la reflexión sobre la realidad (y desde/con ella) para brindar soluciones integrales a problemas complejos. Las IES están llamadas a orientarse al compromiso público y el bien común; construir conocimiento con la sociedad y al servicio del desarrollo humano.

Los panelistas y participantes del Simposio coincidieron en destacar la contribución del AYSS para vincular transversal e integralmente las tres misiones de la Universidad: investigación, docencia y extensión/compromiso social. Una enseñanza de calidad busca garantizar aprendizajes que se vinculen con los problemas del mundo actual y contribuyan a solucionarlos, no sólo a comprenderlos. El AYSS colabora significativamente en esta tarea, tal como evidencian investigaciones de diferentes partes del mundo desde hace varias décadas, que fueron presentadas en el evento, y que se encuentran disponibles en sitios académicos y redes globales “serias y comprometidas”.

Las IES, como espacios públicos de debate, formación y solidaridad, están convocadas a construir una sociedad inclusiva, donde todos aprendamos de todos. Tal como se expresó en el Simposio, el deseo de construir solidaridad tiene que manifestarse en el curriculum de las IES, en experiencias formativas solidarias que garanticen una educación integral, democrática y promotora de derechos, una ética profesional experta en humanidad.

El compromiso de las IES con el mundo necesita rigor y profundidad, ciencia y conciencia. Para lograrlo, es necesario preguntarse qué tan fieles están siendo las instituciones a su identidad y misión y redescubrir el porqué y el para qué de su existencia. Una universidad comprometida y solidaria busca co-crear el conocimiento con la comunidad, los Estados, los gobiernos y la sociedad en su conjunto, cultivando la cultura del don y realizando investigación comprometida y aplicada que contribuya a la mejora de la sociedad y de sí misma. Ello implica cambios de paradigma, transiciones institucionales planificadas que permitan ir de “universidades muro/torres de marfil” a “universidades redes/fuentes de vida” (hacia dentro y hacia afuera); que asuman enfoques interdisciplinares y transdisciplinares; que coordinen sus acciones para hacer efectiva la integralidad educativa.

¿Por qué una educación superior católica comprometida y solidaria? 

El Papa Francisco, en su propuesta del Pacto Educativo Global (2020), ha convocado a las instituciones católicas de educación superior (ICES) a hacer realidad la educación integral, «unir manos, cabeza y corazón». Las presentaciones del Simposio expresaron su compromiso con este pacto y profundizaron la reflexión sobre la dimensión espiritual como aspecto central de lo humano y rasgo institucional característico de una aldea global multicultural e interreligiosa. Se aludió a la espiritualidad como aspecto que comprende a todos y trasciende lo religioso, que se evidencia de diferentes maneras en distintas regiones geográficas y tiene en el AYSS una oportunidad para experimentarse en la unión gozosa entre quien da y quien recibe. La experiencia solidaria favorece el desarrollo de una mística del encuentro que valora la diversidad como riqueza, el amor fraterno como comunión y el diálogo como vía de aprendizaje mutuo.

El Simposio remarcó el potencial del AYSS como vía para integrar lo que se encuentra fragmentado: docencia, investigación, extensión y espiritualidad-religiosidad-pastoral. Siendo oportunidad para que las ICES se constituyan en testigos y testimonio de excelencia académica desde la solidaridad. Así un AYSS de calidad, en sus múltiples y variadas manifestaciones a lo largo del mundo, es una vía para reencontrarse con el sentido profundo de la identidad y misión de las ICES y los carismas que forman parte de la Iglesia, propiciando la integración entre: fe y ciencia; saber – saber hacer – saber ser; formación académica, personal y profesional. El AYSS, inspirado en el magisterio y la experiencia de la Iglesia (pueblo de Dios), contribuye a encarnar y abrazar la realidad; ir a las periferias geográficas y existenciales y aprender de ellas; hacer experiencia de una Iglesia en salida e incluir-nos en comunidad.

 

UNISERVITATE: la voz y los gritos de los jóvenes 

El I Simposio UNISERVITATE destacó la pertinencia de construir IES comprometidas y solidarias que involucren a autoridades, docentes, investigadores y estudiantes en el diseño e implementación de políticas y culturas institucionales que eduquen la mente y el corazón y generen un nuevo saber al trabajar codo a codo con la comunidad y desde ella.  Se  afirmó que escuchar (y acompañar) la voz y los gritos de los jóvenes es un punto de partida imprescindible, revolucionario. Los anhelos y sueños de los jóvenes (y las juventudes) deberían tener un lugar central en las IES y sus búsquedas vocacionales tendrían que inspirar las prácticas y proyectos que las sustentan.

Uno de los principales mensajes que dejó el Simposio es que la excelencia académica no se opone a la  solidaridad. Por el contrario: la experiencia solidaria institucionalizada contribuye a lograr excelencia académica comprometida con los anhelos y sueños de la humanidad. De este modo, la excelencia académica y la solidaridad son dos caras de una misma moneda que cuenta con el AYSS como pedagogía que contribuye a lograr una educación integral en las IES. Claro está que para ello necesitamos comprender a la solidaridad como un acto de justicia y transformación social que problematice estructuras y dinámicas injustas y reconozca el derecho de todos a los bienes. Para que ello suceda es necesario que las IES institucionalicen el AYSS y se evidencie como aspecto central de sus políticas y culturas institucionales. Las IES necesitan enraizarse cada vez más en la sociedad y ello requiere viabilidad política (decisión) y generación de condiciones para que eso suceda.

UNISERVITATE es una invitación a cambiar la educación y contribuir a cambiar el mundo, contribuyendo a reencontrar el sentido de la Universidad, transmitiendo que es posible transformar la sociedad. En tal sentido buscamos hacer experiencia el mensaje de Jesús y ser portadores de esperanza. Contra lógicas individualistas y mercantilistas que muchas veces caracterizan a la educativo, expresamos:

“Si alguno quiere ser el primero, que sea el servidor de todos” (Mc. 9:35).


I Simposio Global UNISERVITATE. Actividades del primer día. Actividades del segundo día.

Imagen de Jérôme Hernandez en Pixabay